La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes, con una votación casi unánime, la legislación que ordena al Departamento de Justicia divulgar todos los documentos no clasificados relacionados con Jeffrey Epstein, el financiero acusado de pederastia y de mantener una red de explotación sexual con alcance internacional. La resolución obtuvo 427 votos a favor y solo uno en contra, lo que la convierte en una de las iniciativas con mayor respaldo bipartidista en el actual Congreso.
La votación se llevó a cabo dos días después de que el presidente Donald Trump modificara su postura inicial y solicitara públicamente a los legisladores republicanos que apoyaran la publicación total de los archivos. El giro ocurrió tras semanas de resistencia del mandatario, quien había respondido con mensajes críticos hacia quienes demandaban la transparencia completa, incluso dentro de su propio partido.
El cambio coincidió con el aumento de presión pública y con la reciente difusión, por parte del Congreso, de 23 mil documentos que incluyen correos atribuidos a Epstein. Entre esos registros figuran referencias que apuntan a que Trump conocía los delitos del financiero y que habría pasado “horas” con una de las víctimas.
La aprobación de la medida responde a la exigencia de que todos los materiales no clasificados del caso estén disponibles para el escrutinio público, con el objetivo de esclarecer la magnitud de la red criminal vinculada a Epstein y las conexiones con figuras influyentes en la política, las finanzas y el entretenimiento. Tras la votación, la resolución fue enviada al Senado, donde será analizada en los próximos días como parte del procedimiento legislativo.
Horas antes de la sesión plenaria, alrededor de veinte mujeres sobrevivientes de los abusos cometidos por Epstein acudieron a las escalinatas del Capitolio junto a un grupo de legisladores demócratas y republicanos para respaldar la divulgación de los archivos. Durante la concentración, las asistentes sostuvieron fotografías de su adolescencia, la etapa en la que, de acuerdo con sus testimonios, fueron captadas y explotadas por el financiero neoyorquino, reconocido por su cercanía con algunos de los hombres más poderosos del país.
El caso Epstein se ha convertido en un tema persistente en la agenda política estadounidense debido a sus implicaciones legales, sociales y mediáticas. También ha generado tensiones adicionales para el presidente Trump, ya que el escándalo ha alimentado narrativas conspirativas entre sus propios simpatizantes. Con esta nueva decisión legislativa, la presión por mayor transparencia marca un nuevo capítulo en uno de los episodios más sensibles y polémicos de la vida pública estadounidense en los últimos años.