La revisión del etiquetado frontal de alimentos y bebidas en México volvió a colocarse en el centro del debate público ante la persistencia de prácticas que limitan el acceso a información clara para los consumidores. Organizaciones civiles advirtieron que, pese a los avances logrados desde la entrada en vigor de la Norma Oficial Mexicana 051 (NOM-051) en 2020, grandes empresas continúan aprovechando vacíos regulatorios que debilitan la protección a la salud.
En este contexto, la Alianza por la Salud Alimentaria en México convocó a la población a participar en una consulta pública abierta hasta el 2 de febrero, como parte del proceso de revisión de la NOM-051 anunciado en diciembre por la Secretaría de Economía. El objetivo es fortalecer el etiquetado frontal de advertencia y corregir “áreas grises” que han sido identificadas por especialistas en salud y derechos del consumidor.
Durante una conferencia de prensa en la capital del país, se señaló que la normativa actual no contempla advertencias claras en algunos productos con altos contenidos de grasas saturadas o sodio. También se alertó sobre el uso de tipografías pequeñas y diseños que dificultan la lectura de la información nutrimental, a pesar de que la regulación establece que los datos deben ser visibles y comprensibles.
Ana Larrañaga, integrante de El Poder del Consumidor, destacó que el etiquetado frontal ha mostrado efectos positivos desde su implementación, aunque su impacto se ha visto limitado por prácticas de las principales industrias de bebidas y alimentos ultraprocesados. “Las autoridades tienen la responsabilidad de mejorar las regulaciones para extender esta protección”, señaló.
Las organizaciones insistieron además en la necesidad de incluir advertencias sobre colorantes, debido a los efectos adversos que diversos estudios han vinculado con su consumo en infancias, como problemas de atención e hiperactividad. También advirtieron sobre la falta de información clara respecto a la presencia de organismos genéticamente modificados, pese a que la legislación reconoce el derecho a conocer este dato.
Javier Zúñiga, de El Poder del Consumidor, explicó que la ciudadanía puede enviar comentarios a través del sitio etiquetadosclaros.org/consultapublica. Subrayó que la participación social es clave para que las mejoras sean consideradas en esta revisión y en futuros programas gubernamentales.
Por su parte, Doré Castillo, de Salud Crítica, afirmó que el etiquetado frontal “funciona y puede funcionar aún más” si se fortalece, pese al intenso cabildeo de la industria. Entre los resultados documentados, se destacó que el 74 por ciento de la población aprueba la NOM-051, se estima una reducción promedio de 120 calorías diarias por persona y los niveles de comprensión del sistema de sellos rondan el 80 por ciento.