La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respaldó este lunes el mensaje de unidad difundido por el cantante puertorriqueño Bad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026. Desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó como un hecho relevante que el artista interpretara su repertorio completamente en español y que el cierre del show incluyera un llamado a la integración del continente americano.
Sheinbaum destacó que la actuación estuvo cargada de símbolos y calificó como “muy interesante” que Bad Bunny mencionara a todos los países de la región al final de su presentación, incluyendo a Estados Unidos y Canadá. Tras una pregunta de la prensa, la presidenta señaló: “Muy interesante, ¿no? Y muchos símbolos, en efecto, el mejor antídoto contra el odio es el amor”.
El espectáculo inició con “Tití me preguntó”, interpretado por Bad Bunny vestido de blanco, con guantes y un balón de fútbol americano bajo el brazo. La presentación marcó un hecho inédito al convertirse en la primera del medio tiempo del Super Bowl con un repertorio íntegramente en español. A lo largo de los trece minutos, el escenario mostró referencias visuales y sociales vinculadas a Puerto Rico y a América Latina.
Uno de los momentos más destacados fue cuando el artista se colocó sobre postes de luz que parpadeaban de manera intermitente, una alusión directa a las fallas de infraestructura eléctrica en Puerto Rico y otros países de la región, en sintonía con el mensaje de su canción “El Apagón”. En otra escena, residentes de zonas populares de la isla bailaron reguetón, reforzando la presencia de comunidades históricamente marginadas.
El montaje incluyó la estructura central de “La Casita”, representación de los hogares rurales y de barrio, así como campos de caña de azúcar y una camioneta antigua que evocaron el pasado agrícola del continente. También se integraron espacios cotidianos como una barbería, una bodega y un puesto de piraguas, elementos asociados a la economía barrial latina.
La aparición de Ricky Martin, sentado en sillas plásticas blancas tipo monobloc, funcionó como un guiño a la vida cotidiana compartida en distintos países de la región. La bandera de Puerto Rico tuvo una presencia constante, con una carga histórica que recordó periodos en los que su uso estuvo prohibido en la isla.
El cierre del show incluyó las únicas palabras en inglés de la noche, “God bless America”, seguidas de la mención de países como México, Colombia, Argentina, Chile, Venezuela, Canadá y Estados Unidos, mientras en el escenario se desplegaban las banderas del continente. Bad Bunny utilizó vestuarios blancos de diseño minimalista y tenis de su colaboración Adidas BadBo 1.0, y la marca Zara completando una presentación que concentró referencias culturales, históricas y sociales de América Latina en uno de los escenarios mediáticos más vistos del mundo.