La Asamblea de Expertos de Irán anunció la designación del ayatolá Seyed Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán, tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, ocurrida durante los primeros ataques lanzados por Estados Unidos y Israel contra el territorio iraní. Con esta decisión, Mojtaba Jamenei se convierte en el tercer líder supremo del sistema político instaurado tras la revolución islámica.
El nombramiento fue resultado de una votación realizada por los integrantes de la Asamblea de Expertos, órgano compuesto por 88 clérigos encargado de elegir a la máxima autoridad política y religiosa del país. De acuerdo con el organismo, la designación se realizó para garantizar la continuidad del liderazgo en el Estado iraní en medio del contexto de conflicto.
Tras el anuncio, la Guardia Revolucionaria Islámica expresó públicamente su lealtad al nuevo líder supremo. En un comunicado, el cuerpo militar aseguró que reconoce plenamente la autoridad de Mojtaba Jamenei y que se mantendrá bajo sus órdenes.
La Guardia Revolucionaria también afirmó que continuará actuando como apoyo directo del liderazgo religioso y político del país. “Como soldado y brazo poderoso del liderazgo estamos preparados para obedecer plenamente y sacrificarnos por las órdenes del líder supremo de nuestro tiempo”, indicó en su declaración.
Este cuerpo militar, creado para proteger la Revolución Islámica y que opera de forma paralela a las fuerzas armadas convencionales, es considerado el aparato militar más poderoso del país. Entre sus funciones se encuentra la defensa del sistema político y el control del programa de misiles balísticos iraní.
La elección de Mojtaba Jamenei ya había sido anticipada por declaraciones del ayatolá Hosseinali Eshkevari, integrante de la Asamblea de Expertos. En un video difundido por medios iraníes, el clérigo señaló que el proceso de votación se había llevado a cabo y que el anuncio oficial se realizaría posteriormente. “El nombre de Jamenei continuará”, afirmó.
Mientras se producía la transición de liderazgo, el conflicto militar continuaba intensificándose en el país. Durante el noveno día de la campaña militar estadounidense-israelí contra Irán, residentes de Teherán reportaron columnas de humo negro que cubrían zonas de la capital tras ataques dirigidos contra instalaciones de almacenamiento de petróleo, que iluminaron el cielo nocturno con grandes llamas.
Los ataques también alcanzaron a figuras vinculadas al aparato de seguridad del Estado. Israel informó que Abolqasem Babaian, recientemente nombrado jefe de la oficina militar del líder supremo, murió durante un ataque realizado el sábado.
En medio de la escalada regional, autoridades de Baréin responsabilizaron a Irán de un ataque contra una planta desalinizadora, lo que añadió nuevas tensiones al conflicto que se desarrolla simultáneamente con la transición de liderazgo en la República Islámica.