El gobierno federal inició un proceso de análisis técnico sobre la posible explotación de gas natural mediante fractura hidráulica en México. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la conformación de un grupo de especialistas que trabajará en la evaluación de esta técnica y definirá, en un plazo inicial de dos meses, una primera orientación sobre su viabilidad y las alternativas con menor impacto ambiental.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el equipo estará coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, encabezada por Rosaura Ruiz. El objetivo será revisar el estado actual de las tecnologías disponibles, analizar posibles riesgos y determinar si existen condiciones que permitan considerar la explotación del gas natural mediante fracking sin generar afectaciones significativas.
Sheinbaum señaló que el análisis no implica una decisión tomada, sino un proceso técnico que deberá arrojar conclusiones basadas en evidencia científica. En ese contexto, indicó que, si no se identifican opciones viables o con menor impacto ambiental, el proyecto no continuará.
Dentro del grupo convocado se integran especialistas en tratamiento de agua como Patricia Guadalupe Herrera Ascencio, Manuel Martínez Morales, Jesús Humberto Romo Toledano, Samuel Alejandro Lozano Morales, Carlos Herrera Monrreal y Blanca Jiménez Cisneros.
En el área de gas y petróleo participarán Carlos Aguilar Madera, Erick Emanuel Luna Rojero, Rosa María Hernández Medel, Elena Centeno García, Ana Paulina Gómora Figueroa, José Adalberto Morquecho Robles y Luis Fernando Camacho Ortegón.
El equipo también contará con la participación de autoridades académicas de instituciones públicas. Entre ellas, Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; Arturo Reyes Sandoval, director del Instituto Politécnico Nacional; Gustavo Pacheco López, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana; y Ramón Jiménez López, director del Tecnológico Nacional de México.
Al presentar la iniciativa, Sheinbaum reconoció que existen avances tecnológicos en la fractura hidráulica, aunque subrayó que ninguna actividad humana está exenta de impactos ambientales. En ese sentido, afirmó: «No nos cerremos, veamos si es factible (…) no vamos a forzar una decisión a la comunidad científica, ni estamos escogiendo científicos que ya tienen una decisión tomada».
La presidenta también señaló que el análisis considerará los efectos en las comunidades y que sus preocupaciones serán tomadas en cuenta durante el proceso. «Nosotros ni vamos a cerrar los ojos frente a lo que hay publicado de las condiciones negativas que provoca esta extracción, ni tampoco le vamos a cerrar la puerta a las comunidades (…) no está la decisión todavía», expresó.
Con esta convocatoria, el gobierno federal abrió un periodo de evaluación técnica que definirá el rumbo del debate sobre el uso del fracking en México, con un dictamen preliminar previsto en los próximos dos meses.
Por otro lado, Sheinbaum —con estudios en ingeniería ambiental— reconoció que antes rechazaba esa técnica: «Yo misma durante muchos años dije ‘el fracking no'», recordó. Sin embargo, sostuvo que el contexto energético actual obliga a revisar el tema, en particular ante la dependencia de energía de otros países. «Lo que no queremos es cerrar la puerta al futuro de México», agregó.