La posibilidad de realizar en una misma jornada las elecciones federales y los comicios del Poder Judicial encendió alertas dentro del Instituto Nacional Electoral. Consejeros del INE entregaron al coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, una propuesta para aplazar la elección judicial hasta 2028, con el argumento de evitar complicaciones logísticas, mayor abstencionismo y un incremento millonario en el gasto electoral.
Durante una reunión privada que duró cerca de una hora, la consejera presidenta del organismo, Guadalupe Taddei, presentó un documento donde se advierten distintos escenarios de riesgo si en junio de 2027 coinciden las votaciones para renovar cargos federales, 17 gubernaturas, alcaldías y, además, jueces y magistrados, como marca actualmente la reforma judicial.
Tras el encuentro, Taddei informó que organizar ambas elecciones el mismo año implicaría un costo cercano a los 21 mil millones de pesos y aseguró que no existiría ahorro alguno. Explicó que el cálculo toma como base el proceso electoral recién concluido más el ajuste por inflación. También señaló que mover la elección judicial al 1 de junio de 2028 permitiría reducir el gasto en alrededor de 2 mil millones de pesos.
La presidenta del INE advirtió que el organismo necesita una definición antes del 3 de junio para no alterar la planeación ya establecida. “Si para el 3 de junio próximo no tenemos nosotros esta respuesta, habremos de preparar operativamente todo como está ahorita en la ley”, declaró.
Entre los puntos expuestos por el instituto se encuentra el impacto logístico que tendría la impresión de boletas. El documento estima que únicamente para la elección federal de 2027 se requerirían 415 millones de papeletas, a las que se sumarían las correspondientes a la elección judicial. En total, el volumen alcanzaría aproximadamente 980 millones de boletas y la instalación de unas 350 mil casillas, además de alrededor de 100 mil capacitadores y asistentes electorales.
Otro de los aspectos señalados por Taddei fue el posible efecto sobre la participación ciudadana. Indicó que, bajo el modelo actual, los votantes tendrían que acudir a distintas casillas para emitir su sufragio en las elecciones ordinarias y en las judiciales, lo que podría desincentivar la participación.
Por su parte, Ricardo Monreal reconoció que existe presión en los tiempos legislativos para resolver el tema antes del 3 de junio, debido a que se trata de una reforma constitucional que requiere mayoría calificada y aprobación de congresos estatales. También confirmó que la petición de evitar elecciones concurrentes fue respaldada de manera unánime por los consejeros del INE.