Las investigaciones contra dos exfuncionarios del gobierno de Sinaloa que se entregaron a autoridades de Estados Unidos marcaron el contexto de la gira que encabezó la presidenta Claudia Sheinbaum en Yucatán, donde defendió a Morena y aseguró que ninguna persona deshonesta puede formar parte del movimiento.
La mandataria visitó Mérida y Kanasín para inaugurar un bachillerato y una sede de la universidad nacional “Rosario Castellanos”. Durante uno de sus traslados, fue cuestionada sobre los excolaboradores del gobierno de Rubén Rocha Moya requeridos en México por cargos relacionados con narcotráfico y que posteriormente se entregaron a autoridades estadounidenses. La presidenta no respondió al tema.
Horas después, ya en el evento realizado en Kanasín, Sheinbaum hizo referencia a la transformación impulsada por su administración y afirmó que ni gobiernos extranjeros ni actores vinculados con corrupción podrán apropiarse del movimiento político que representa Morena.
“Nadie le va a arrebatar la transformación al pueblo. Ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México. Los corruptos de antes no le van a robar la transformación al pueblo de México y nadie, ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México. Este es un movimiento honesto, honrado, que le cumple al pueblo”, declaró.
En ese mismo acto retomó uno de los mensajes recurrentes del partido oficialista: “nosotros no mentimos, no robamos y nunca vamos a traicionar al pueblo de México”, en medio de la atención pública por el caso de los exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntos nexos con el narcotráfico.
Durante su discurso, la presidenta también dirigió críticas a administraciones federales anteriores por la privatización de empresas públicas de telefonía, aerolíneas, bancos y minas. Según afirmó, tras esos procesos de venta surgieron 24 familias mexicanas que terminaron integrándose a la lista de las personas más ricas del mundo.
La mandataria también cuestionó políticas educativas impulsadas en sexenios pasados, al señalar que promovieron cuotas en escuelas públicas y trataron la educación como una mercancía. “De gobiernos que visualizaron la educación como un privilegio, como una mercancía, incluso en contra de la Constitución de 1917 que dice que la educación pública debe ser laica y gratuita”, expresó.
En las actividades realizadas en Yucatán participaron además el gobernador Joaquín Jesús Díaz Mena, el secretario de Educación, Mario Delgado, y el director del ISSSTE, Martí Batres.