Aunque en México no se han confirmado casos de hantavirus, la Secretaría de Salud activó avisos epidemiológicos para reforzar medidas preventivas ante los brotes internacionales de esa enfermedad y del ébola, informó este martes el titular de la dependencia, David Kershenobich.
Durante la conferencia matutina, el funcionario explicó que ambas enfermedades permanecen bajo seguimiento epidemiológico internacional debido a los riesgos de importación de contagios y a los brotes localizados registrados fuera del país.
Kershenobich precisó que, hasta ahora, no existe ningún caso confirmado de hantavirus en territorio mexicano. Añadió que a nivel mundial se han identificado 13 pacientes relacionados con este padecimiento.
El secretario detalló que el hantavirus afecta principalmente las vías respiratorias y está asociado a la exposición a roedores. También aclaró que la mayoría de sus variantes no se transmiten entre personas.
“Existe una sola cepa que está en los Andes, en Argentina y en Chile que se transmite de persona a persona. Hay más o menos 40 variedades de hantavirus, pero esos no se transmiten de persona a persona”, dijo.
Sobre el ébola, el titular de Salud explicó que su mecanismo de contagio es distinto, ya que se propaga mediante contacto con fluidos corporales y no por vía respiratoria. Indicó además que esta enfermedad está vinculada con exposición a murciélagos.
El funcionario señaló que el ébola puede iniciar con síntomas parecidos a los de una gripe, aunque posteriormente evoluciona hacia complicaciones hematológicas severas y hemorragias, motivo por el cual es conocido como fiebre hemorrágica.
Kershenobich subrayó que ambas enfermedades tienen características diferentes tanto en sus formas de transmisión como en los órganos que afectan. Mientras el ébola se relaciona con contacto directo con fluidos infectados, el hantavirus tiene un impacto principal en el sistema respiratorio y se asocia con contacto con roedores.
Los avisos emitidos por las autoridades sanitarias buscan mantener medidas preventivas y fortalecer el monitoreo epidemiológico ante posibles riesgos internacionales.