La agresión a un custodio en la Zona Arqueológica de Tenayuca, ocurrida el 8 de abril, encendió alertas dentro del sector cultural semanas antes del tiroteo registrado en Teotihuacán, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en estos espacios.
De acuerdo con el Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura, sección Estado de México, un individuo ingresó durante la noche por la zona norte del sitio con la intención de robar. El trabajador de vigilancia intentó interceptarlo, pero fue atacado con golpes y un arma blanca.
El dirigente sindical, Armando Hernández Melchor, informó que el custodio resultó gravemente herido y permanece hospitalizado. “El compañero se encuentra hospitalizado y grave porque sufrió un derrame cerebral, tuvo picaduras con arma blanca en el cachete y también tuvo en parte del estómago; afortunadamente, no penetró”, detalló.
El líder sindical señaló que este episodio ha generado temor entre los trabajadores de zonas arqueológicas en la entidad, quienes enfrentan condiciones de inseguridad en su labor cotidiana. Además, aseguró que los familiares del personal en Tenayuca han recibido amenazas tras el incidente.
Aunque el presunto agresor fue detenido el mismo día, Hernández Melchor denunció que el Ministerio Público de Tlalnepantla lo liberó días después, lo que, afirmó, agrava la percepción de vulnerabilidad entre los empleados.
En su posicionamiento, el sindicato advirtió que estos hechos reflejan la presencia del crimen organizado en el ámbito cultural. “Hoy está en riesgo la vida y la integridad de nuestros compañeros; no podemos seguir laborando en estas condiciones, donde la inseguridad está rebasada por parte del gobierno federal y estatal y que también es responsabilidad de la Secretaría de Cultura de tener un presupuesto digno para las medidas preventivas de seguridad”, expresó.
Ante este escenario, la organización exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum recursos suficientes para reforzar la seguridad en las zonas arqueológicas, así como garantías para proteger al personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la captura del responsable del ataque.
El caso de Tenayuca ocurrió 12 días antes de que Julio César Jasso Ramírez disparara contra turistas desde la cima de la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, el 20 de abril, ataque que dejó una mujer canadiense muerta y 13 personas heridas. Tras ese hecho, el gobierno federal anunció el reforzamiento de medidas de seguridad en los 10 destinos turísticos más visitados del país.