La posibilidad de que Estados Unidos mantenga acciones contra funcionarios mexicanos relacionados con la protección al narcotráfico volvió a colocar el tema de la cooperación bilateral en el centro de la agenda pública. Sin embargo, la respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum fue evitar una confrontación directa con la funcionaria estadounidense que emitió el mensaje.
La declaración que detonó la reacción provino de Sara Carter, conocida como la “zar antidrogas” de Estados Unidos, quien aseguró que continuarán las medidas contra servidores públicos mexicanos que favorezcan a grupos criminales.
Horas después, durante su conferencia matutina, Sheinbaum fijó la postura de su administración. Lejos de responder a las acusaciones o abrir un intercambio de declaraciones, la mandataria descartó debatir públicamente con la funcionaria estadounidense.
“No quiero presidente entrar en discusión con ella, de ella retomó la parte de la prevención, el documento que se publicó donde hace énfasis en la prevención en campañas, en educación, en distintas acciones para disminuir el consumo de drogas en Estados Unidos”, señaló.
La presidenta aprovechó el tema para insistir en uno de los ejes que su gobierno ha sostenido en materia de seguridad: atender las causas que originan el consumo de drogas. Según explicó, esa visión forma parte de la estrategia nacional y también debe aplicarse para disminuir la demanda de estupefacientes en territorio estadounidense.
Ante las preguntas sobre las declaraciones procedentes de Washington, Sheinbaum también dejó claro que no convertirá cada pronunciamiento de funcionarios de ese país en un debate público con su gobierno.
“Es muy difícil estar contestando cada declaración de cualquier funcionario (…) si estamos contestando cada declaración, imagínense. Entonces, saben ustedes que hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero no queremos entrar en un debate sobre ello”, afirmó.
Pese a reconocer diferencias en algunos temas, la mandataria sostuvo que la relación con la administración de Donald Trump continuará bajo los principios que ha defendido desde el inicio de su gobierno: respeto a la soberanía nacional y colaboración sin subordinación.
Incluso, indicó que no descarta una comunicación directa con el presidente estadounidense si las circunstancias lo requieren. Mientras las advertencias desde Estados Unidos continúan, el gobierno mexicano aseguró que los mecanismos de cooperación entre ambos países siguen avanzando.