La ofensiva federal contra integrantes de Cárteles Unidos en Michoacán sumó un nuevo capítulo con la vinculación a proceso de Alfonso “N”, alias “El Repollo”, identificado por las autoridades como presunto operador de una de las figuras cercanas a la dirigencia de esa organización criminal.
La Fiscalía General de la República informó que un juez determinó iniciar proceso penal contra el detenido, quien permanecerá bajo prisión preventiva oficiosa en el Centro Penitenciario Número 1 de Charo, mientras continúan las investigaciones del caso.
Las indagatorias federales ubican a “El Repollo” dentro de la estructura encabezada por Juan José Farías Mendoza, conocido como “Juango” o “Juanito”, señalado como hijo de Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, a quien las autoridades identifican como líder de la organización transnacional Cárteles Unidos.
El caso se originó tras un operativo realizado por un grupo de seguridad interinstitucional federal en Tepalcatepec. Durante la ejecución de una orden de cateo en la colonia El Chivo, los agentes localizaron al presunto integrante del grupo criminal y procedieron a su captura.
En la intervención también fueron asegurados diversos indicios que posteriormente quedaron bajo resguardo de las autoridades federales. Entre ellos se encontraban 980.14 gramos de metanfetamina en polvo, tres armas de fuego tipo fusil, una escopeta, 558 cartuchos, 18 cargadores y dos chalecos tácticos.
Tras la detención, tanto el sospechoso como el material asegurado fueron puestos a disposición de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), instancia que integró los datos de prueba presentados ante el Poder Judicial.
Como resultado, Alfonso “N” fue vinculado a proceso por su probable participación en delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio, en su variante de venta de clorhidrato de metanfetamina, además de posesión de armas de fuego, cargadores y cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. La FGR señaló que el juzgado otorgó un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.