Un tribunal federal de Estados Unidos sentenció este jueves a Cristian Fernando Gutiérrez Ochoa, yerno de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, a 11 años y ocho meses de prisión por su participación en una conspiración para lavar dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La resolución fue emitida por la jueza federal Beryl Howell, en Washington, quien calificó a la organización criminal como una fuerza peligrosa con impacto directo también en territorio estadounidense.
De acuerdo con la causa judicial, Gutiérrez Ochoa fingió su muerte para evadir la acción de la justicia y huir de México. Tras esa maniobra, se estableció en Riverside, California, donde vivía bajo una identidad falsa hasta su detención en noviembre de 2024. Las autoridades determinaron que desde Estados Unidos continuó realizando operaciones financieras para el CJNG, organización señalada por su alto nivel de violencia y alcance internacional.
El ahora sentenciado era buscado por autoridades mexicanas desde 2021, cuando fue vinculado con el secuestro de dos elementos de la Marina. Según una declaración jurada de un agente de la Administración de Control de Drogas (DEA), el objetivo de ese hecho era presionar para la liberación de la esposa de “El Mencho”, detenida previamente en México. En ese contexto, el líder del cártel habría asegurado a su círculo cercano que Gutiérrez Ochoa había sido asesinado por mentir, versión que permitió al acusado desaparecer y abandonar el país.
Durante la audiencia, la jueza Howell enfatizó que integrarse a un cártel como el CJNG implica un alto riesgo. “Es una forma peligrosa de ganarse la vida. Es una forma peligrosa de vivir”, señaló. Gutiérrez Ochoa, de 28 años, aceptó la responsabilidad de sus actos y, mediante un traductor, expresó arrepentimiento, afirmando que no volvería a cometer un error similar.
La fiscalía del Departamento de Justicia había solicitado una condena de 14 años, al considerar que el acusado era un operador entrenado que actuaba en Estados Unidos bajo órdenes del CJNG. Los fiscales describieron al grupo criminal como responsable de asesinatos, torturas y corrupción para traficar grandes volúmenes de cocaína, metanfetamina y otras drogas, generando ganancias que sostienen un ciclo constante de violencia.
La defensa pidió una pena menor, de siete años, argumentando que Gutiérrez Ochoa reconoció plenamente sus delitos y mostró disposición a rehabilitarse. No obstante, el tribunal fijó una sentencia intermedia.
Las investigaciones revelaron que el acusado y su pareja, ciudadana estadounidense, llevaban una vida de alto nivel financiada con recursos del cártel, incluyendo una residencia valuada en aproximadamente 1.2 millones de dólares, adquirida con dinero lavado.
El caso se suma a una serie de acciones contra el círculo cercano de “El Mencho”. El Departamento de Estado mantiene una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura. Además, el CJNG fue designado como organización terrorista extranjera en febrero pasado. En este contexto, otros familiares del líder ya enfrentan condenas severas, incluido su hijo Rubén Oseguera, “El Menchito”, sentenciado a cadena perpetua, y su cuñado José González Valencia, condenado a 30 años de prisión.