La defensa legal de Genaro García Luna presentó una apelación formal ante la Corte de Apelaciones en Nueva York con el objetivo de revocar o anular tanto las condenas como la sentencia impuesta al ex secretario de Seguridad Pública de México. El recurso fue interpuesto por su abogado, César de Castro, quien sostiene que el proceso judicial estuvo marcado por al menos cinco fallos sustanciales que afectaron el derecho a un juicio justo.
García Luna fue sentenciado por el juez Brian Cogan a 460 meses de prisión, equivalentes a poco más de 38 años, además del pago de una multa de dos millones de dólares. La condena se derivó de cargos por narcotráfico, delincuencia organizada y falso testimonio ante autoridades estadounidenses, tras un juicio celebrado en la Corte del Distrito Este de Nueva York.
De acuerdo con el documento judicial presentado por la defensa, uno de los principales señalamientos se centra en la negativa del tribunal a conceder una nueva audiencia, aun cuando surgió evidencia que, según el abogado, demuestra que al menos dos testigos incurrieron en falsos testimonios durante el juicio. La defensa también acusa a la fiscalía de no haber entregado material considerado “Brady”, es decir, información en posesión del gobierno que podría resultar favorable para el acusado.
Entre los testimonios cuestionados se encuentra el de un testigo identificado como Zavaleta, quien declaró que García Luna fue secuestrado por el grupo de los Beltrán Leyva. Sin embargo, la defensa afirma que, en la fecha señalada por el testigo, el exfuncionario se encontraba en la Ciudad de México firmando su alta médica tras una intervención quirúrgica, lo que, según el recurso, contradice de manera directa dicha versión.
Otro de los puntos incluidos en la apelación se refiere al testimonio de Héctor Villarreal, ex secretario de Finanzas de Coahuila. Villarreal declaró que sostuvo una reunión con García Luna en el denominado Búnker entre 2008 y 2009. La defensa sostiene que ese complejo aún no estaba en operación en ese periodo. Además, se cuestiona la afirmación de que se le mostró el software de espionaje Pegasus, el cual, según los argumentos del equipo legal, no existía en las fechas en las que supuestamente ocurrieron los hechos descritos.
El escrito también señala que el tribunal permitió a los fiscales introducir pruebas calificadas por la defensa como de “valor limitado”, lo que, a su juicio, derivó en un mini juicio adicional que resultó indebidamente perjudicial. A ello se suma la acusación de que se bloqueó el acceso a información clasificada y que el caso se sustentó en datos que la defensa considera erróneos, lo que habría desembocado en una sentencia calificada como irracional.
Actualmente, Genaro García Luna se encuentra recluido en la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado, conocida como el “Alcatraz de las Montañas Rocosas”. Su traslado a ese centro penitenciario se realizó el 29 de junio. En la misma instalación permanece Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, exlíder del Cártel de Sinaloa.