La defensa legal del exatleta canadiense Ryan Wedding rechazó públicamente la versión difundida por el gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre la forma en que su cliente quedó bajo custodia de las autoridades. Anthony Colombo, abogado de Wedding, afirmó este lunes que no existió una entrega voluntaria y que el canadiense fue detenido de manera directa.
Las declaraciones se realizaron frente al juzgado en California, donde el jurista precisó que su cliente se declaró no culpable de todos los cargos que le imputan. Colombo también sostuvo que, hasta el momento, no existen pruebas que respalden las acusaciones en su contra, según lo expuesto ante medios de comunicación.
“El no se entregó, fue detenido, fue arrestado. Cualquier interpretación del gobierno mexicano que señale que se entregó es incorrecta”, expresó el abogado, al desmentir de forma directa la narrativa oficial difundida desde México. Con estas palabras, la defensa subrayó una diferencia central entre la versión gubernamental y la que sostiene el equipo legal del exatleta.
No obstante, Colombo señaló que comprende por qué las autoridades mexicanas habrían optado por presentar los hechos de esa manera. En ese contexto, explicó que la situación puede interpretarse a la luz de la sensibilidad política y diplomática, particularmente tras la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela. “Si el gobierno de Estados Unidos, de manera unilateral, va a un país soberano y aprehende a alguien, se puede entender la preocupación que tendría esa entidad soberana”, declaró, reiterando que, aun así, Wedding fue aprehendido y no se entregó voluntariamente.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum negó de forma reiterada durante su conferencia matutina de este lunes que se realicen operaciones conjuntas de Estados Unidos en territorio mexicano. En ese espacio, la mandataria también mostró una publicación en redes sociales en la que presuntamente Ryan Wedding admitiría haberse entregado a las autoridades de la embajada. Las versiones contrapuestas mantienen abierto el debate sobre las circunstancias exactas de la detención del exatleta canadiense, mientras el proceso judicial continúa en Estados Unidos con la postura de no culpabilidad confirmada por su defensa.