La expectativa por conocer el nuevo Centro Presidencial Obama quedó reflejada desde antes de su apertura al público. Con boletos agotados hasta noviembre, el recinto recibió este viernes a sus primeros visitantes en Chicago, en una jornada coincidente con la celebración de Juneteenth, fecha que conmemora el fin de la esclavitud en Estados Unidos.
Desde tempranas horas, miles de personas llegaron al sur de la ciudad para acceder al complejo impulsado por Barack y Michelle Obama. Filas de asistentes avanzaban entre actividades musicales y un ambiente festivo que acompañó el inicio de operaciones de uno de los proyectos más ambiciosos vinculados a un expresidente estadounidense.
La convocatoria reunió a personas llegadas desde distintos puntos del país. Entre ellas estaban Hassan y Clarisse, quienes habían asegurado sus entradas un mes antes para recorrer la exposición dedicada a los años de Obama en la Casa Blanca. “Es el primer presidente afroamericano y venir aquí hoy en ‘Juneteenth’ es un sueño hecho realidad”, afirmaron.
El viaje fue aún más largo para Esperanza, Lora y Janine. Las tres mujeres se desplazaron desde Texas durante más de 50 horas para estar presentes en la apertura. “Obama hizo mucho por todas las personas afroamericanas y queríamos venir hoy. Él nos devolvió la esperanza y hay que luchar por ella”, señalaron.
La apertura al público ocurrió un día después de la inauguración oficial encabezada por el propio Obama en la plaza John Lewis. El evento reunió a los expresidentes George W. Bush, Bill Clinton y Joe Biden, acompañados por Barbara, Hillary y Jill, respectivamente.
La ceremonia inaugural también contó con la participación de figuras de la música como Stevie Wonder, Bruce Springsteen, Christina Aguilera, John Legend, Marc Anthony, Bono y The Edge, en una celebración multitudinaria al aire libre.
Con un costo de 850 millones de dólares, el Centro Obama se convirtió en el más caro de los complejos presidenciales del país. Su propuesta busca ir más allá de la tradicional biblioteca presidencial mediante espacios enfocados en actividades comunitarias, formación de liderazgos y participación ciudadana.
El campus está integrado por un museo dedicado a la presidencia de Obama, un foro para encuentros y conferencias, una biblioteca pública con más de 3 mil 500 libros significativos para Barack y Michelle Obama, y el Home Court, un espacio orientado al deporte, el bienestar y la participación juvenil. La Fundación Obama define el proyecto como un lugar para demostrar que “todo es posible cuando las comunidades se unen y trabajan por un propósito común”.