A dos días de que México se convierta en el centro de atención mundial con el inicio de la Copa del Mundo 2026, más de un centenar de organizaciones civiles aprovecharon la cuenta regresiva del torneo para lanzar un mensaje dirigido al gobierno federal: antes de la fiesta deportiva, persisten crisis que reclaman atención urgente.
La advertencia fue llevada hasta uno de los puntos más emblemáticos de la capital. Sobre la Estela de Luz, activistas de Greenpeace México desplegaron una manta de 21 metros con la frase: «Esto también está en juego. El mundo está viendo», en una acción que buscó colocar los temas de derechos humanos y medio ambiente frente a la expectativa generada por el Mundial.
El pronunciamiento, respaldado por organizaciones de México y Estados Unidos, sostiene que la preparación del torneo ha avanzado mientras continúan problemas como las desapariciones, la violencia, el desplazamiento forzado, la migración, el despojo territorial y los conflictos relacionados con la justicia ambiental.
Los colectivos pusieron especial atención en los recursos destinados al evento deportivo. Recordaron que el gobierno federal anunció inversiones de hasta 2 mil millones de pesos para obras de movilidad en las tres ciudades sede, además del despliegue de 100 mil elementos de seguridad, cifras que contrastaron con la atención otorgada a diversas demandas sociales.
Entre ellas destacaron la situación de las más de 133 mil personas desaparecidas registradas en el país. Las organizaciones exigieron mayores garantías para las familias buscadoras y para las mujeres que participan en tareas de localización.
La agenda presentada también incluyó la migración. Los grupos pidieron el fin de las redadas realizadas por autoridades mexicanas y estadounidenses, además de medidas que permitan atender la llegada de miles de personas deportadas hacia México durante 2025 y los primeros meses de 2026.
Durante una conferencia conjunta, los participantes extendieron sus preocupaciones a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al señalar que el proceso debe priorizar derechos laborales, protección ambiental, agricultura y derechos humanos.
Asimismo, denunciaron el desplazamiento de comunidades indígenas y afromexicanas, la violencia contra personas defensoras de derechos humanos y los efectos ambientales asociados a proyectos extractivos y de infraestructura. También señalaron que los impactos del cambio climático afectan con mayor intensidad a los sectores más vulnerables.
Las organizaciones hicieron un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer un diálogo con la sociedad civil y anunciaron que mantendrán acciones públicas en México, Estados Unidos y Canadá durante el desarrollo del Mundial, cuyo partido inaugural se disputará el 11 de junio entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca.