El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró recientemente que “nos guste o no, los cárteles dirigen c” y reprochó que el gobierno mexicano no busque eliminar a estos grupos criminales. Las declaraciones generaron respuesta de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien afirmó que en el país gobierna la ciudadanía y no organizaciones criminales.
Durante una gira de trabajo en el estado de Nayarit, la mandataria respondió a las afirmaciones del mandatario estadounidense al señalar que la conducción del país corresponde al pueblo. En un acto público en el municipio de Ixtlán del Río, Sheinbaum lanzó un mensaje en tono irónico ante asistentes al evento. “¿Quién gobierna México? Porque luego andan diciendo que otros gobiernan México, ¿no?”, expresó. Posteriormente subrayó: “En México gobierna el pueblo, pero también gobernamos las mujeres”.
La declaración se produjo durante la inauguración de un Centro Libre para Mujeres en ese municipio, donde la presidenta también habló sobre el significado político de su llegada al Ejecutivo federal. Señaló que su administración representa la continuidad del proyecto iniciado en 2018 y que su responsabilidad incluye demostrar que las mujeres pueden dirigir el país.
En el evento estuvo presente el gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, quien manifestó públicamente su respaldo a la presidenta. El mandatario estatal expresó que su administración respaldará al gobierno federal y destacó que México cuenta con la defensa de su dignidad y soberanía.
Más tarde, en una actividad realizada en el municipio de Santa María del Oro, Sheinbaum reiteró que su gobierno se sustenta en el mandato ciudadano. “A nosotros nos puso el pueblo, hay quien dice que en México quién sabe quién gobierna, no, en México gobierna el pueblo de México”, señaló.
Durante su llegada al municipio de Ixtlán del Río, la presidenta tuvo un incidente mientras saludaba a simpatizantes. Una persona que intentaba mostrarle documentos con sellos oficiales alcanzó a picarle el ojo izquierdo al acercarse a la valla que separaba a la mandataria del público.
Tras el contacto, Sheinbaum se inclinó hacia atrás y recibió un pañuelo para limpiarse el rostro. Algunos asistentes comenzaron a pedir que no se empujara mientras la presidenta continuaba saludando a los asistentes.
Minutos después, al ser consultada por reporteros sobre su estado de salud, respondió con una sonrisa y asintió mientras se limpiaba el ojo. La gira presidencial en Nayarit continuará con otras actividades públicas y concluirá el domingo en el municipio de Compostela.