En una decisión comunicada al interior del Consejo General, la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, designó a Eduardo Meza Rincón como nuevo titular de la Dirección Ejecutiva de Administración, en sustitución de Jesús Octavio García González, quien enfrenta una denuncia ante el Órgano Interno de Control por presunto conflicto de interés.
El anuncio se realizó este martes durante una reunión privada con consejeros. La salida de García González ocurre luego de cuestionamientos por su nombramiento, debido a su antecedente como contratista de institutos electorales antes de asumir el cargo.
Meza Rincón, quien asumirá la responsabilidad administrativa del instituto, cuenta con formación en Derecho por la Universidad de Guadalajara. En su trayectoria destaca su paso como contralor general del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco, donde en 2023, según reportes periodísticos, contrató a Diana Isabel Ortiz Ortega, prometida de su hijo.
También se desempeñó en el INE como Subdirector de Procedimientos de Remoción de Consejeros de los Organismos Públicos Locales (OPL). Además, participó en el proceso de la Cámara de Diputados para encabezar el Órgano Interno de Control del propio instituto.
Por su parte, García González había competido previamente por una consejería del INE en el mismo proceso legislativo. Antes de su llegada al organismo, fungió como representante legal de las empresas Cajas Graf y Corporativo Zeg, las cuales obtuvieron contratos por más de 113 millones de pesos con institutos electorales de Chihuahua, Oaxaca y Sonora.
Un día antes del relevo, Taddei defendió en conferencia de prensa su facultad para realizar nombramientos directivos sin someterlos a votación del Consejo General, tras la reforma al artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales impulsada por Morena. La modificación otorga a la presidencia del INE la atribución directa para designar titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas.
La consejera presidenta argumentó que la falta de una integración definitiva en la Junta General Ejecutiva ha prolongado durante casi dos años la operación del instituto con encargados de despacho. “Hemos esperado prácticamente dos años para esta tarea, en los cuales las personas estuvieron al frente en las encargadurías y es exactamente la misma responsabilidad”, declaró.