El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, se reunieron en la Casa Blanca para discutir el futuro de la guerra en Ucrania. A pesar de sus diferencias, ambos líderes coincidieron en la necesidad de trabajar juntos para lograr una resolución pacífica del conflicto.
Durante el encuentro, Macron destacó la importancia de una paz «duradera» y manifestó su deseo de que Estados Unidos tenga un papel clave en el proceso. Por su parte, Trump aseguró que la guerra podría llegar a su fin en «unas semanas» y mencionó la posibilidad de que fuerzas europeas participen en misiones de paz en territorio ucraniano.
Uno de los temas principales de la reunión fue la posible firma de un acuerdo que permitiría a Estados Unidos acceder a los minerales de Ucrania. Según Trump, este pacto está «muy cerca» de concretarse y podría ser ratificado por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en una visita a la Casa Blanca en los próximos días. Para el mandatario estadounidense, este acuerdo representaría una forma de recuperar parte de la ayuda económica que su país ha destinado a Ucrania desde el inicio del conflicto en febrero de 2022.
El papel de Rusia también fue un punto clave en la conversación. Macron calificó a Rusia como el «agresor»en el conflicto, mientras que Trump optó por una postura más neutral, equiparando a ambos bandos e incluso cuestionando el papel de Zelenski. A pesar de estas diferencias, Trump afirmó que su relación con el presidente ruso, Vladimir Putin, podría ser determinante para alcanzar una solución rápida.
En cuanto a la seguridad en Ucrania, Macron destacó que Europa está dispuesta a enviar tropas para garantizar el cumplimiento de un eventual acuerdo de paz y reforzar su defensa. Sin embargo, Trump no especificó si Estados Unidos brindaría garantías de seguridad a estas tropas europeas, dejando el tema en la incertidumbre.
La reunión se llevó a cabo en un ambiente distendido, con intercambios de bromas y gestos amistosos entre los mandatarios. Ambos se mostraron cómplices en su relación diplomática, lo que sugiere un intento de fortalecer la cooperación entre sus países en un momento crucial para la estabilidad internacional.