El gobierno de Estados Unidos anunció el inicio del operativo “River Wall” (“Muro del Río”), una nueva estrategia de seguridad impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para fortalecer el control fronterizo en el río Bravo, donde se desplegará una amplia fuerza de la Guardia Costera con el propósito de reducir la migración irregular y combatir las operaciones del narcotráfico en la zona limítrofe con México.
De acuerdo con el comunicado del DHS, la Guardia Costera iniciará el operativo con 100 barcos y cientos de elementos especializados, quienes se encargarán de patrullar cerca de 427 kilómetros del Valle del río Bravo. El despliegue contempla el uso de embarcaciones de aguas poco profundas, sistemas de comando y control, y equipos tácticos diseñados para mejorar la respuesta ante actividades criminales en la franja fronteriza.
La titular del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, destacó que el operativo busca consolidar la presencia de las fuerzas federales en una de las zonas más conflictivas del país. “Los hombres y mujeres de la Guardia Costera de Estados Unidos son expertos en la defensa de las fronteras marítimas; lo han hecho con honor, respeto y devoción al deber desde 1790”, señaló.
El plan forma parte de una estrategia integral del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump, que combina infraestructura física y tecnología avanzada para reforzar la seguridad en la frontera sur. Según el DHS, el pasado 10 de octubre se firmaron contratos por 4 mil 500 millones de dólares destinados a la construcción de alrededor de 370 kilómetros de muro fronterizo con un sistema híbrido de protección.
El nuevo muro incluirá barreras de acero y acuáticas, además de caminos de patrullaje, iluminación, cámaras y tecnología de detección avanzada para monitorear los cruces ilegales y las actividades relacionadas con el tráfico de drogas, armas y personas. Estas acciones, según las autoridades, pretenden incrementar la efectividad de la vigilancia y disuasión en puntos estratégicos del territorio fronterizo.
Con el operativo “River Wall”, la Guardia Costera asumirá un papel más activo en tareas tradicionalmente coordinadas por la Patrulla Fronteriza, lo que refleja un mayor enfoque marítimo en la seguridad del río Bravo, uno de los principales puntos de cruce de migrantes hacia Estados Unidos.
El DHS subrayó que la operación representa una respuesta directa al incremento de los flujos migratorios y al fortalecimiento de las redes criminales que operan en la frontera. La medida refuerza además el compromiso de Washington por mantener la seguridad nacional y proteger sus límites territoriales mediante infraestructura, tecnología y despliegue militar coordinado.
Con este nuevo operativo, el gobierno estadounidense busca consolidar un control más estricto del corredor fronterizo del río Bravo, considerado uno de los más sensibles del país por su nivel de actividad migratoria y por el tráfico ilícito que se concentra en esa zona estratégica.