La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que el gobierno de Perú garantizará el respeto a la inviolabilidad de la embajada de México en Lima, pese al reciente rompimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. La aclaración se dio luego de que autoridades peruanas confirmaron que la exprimera ministra Betssy Chávez permanece resguardada en la sede diplomática mexicana y busca asilo político.
A través de un comunicado, la SRE señaló que Perú aseguró que mantendrá las inmunidades correspondientes a la misión mexicana, lo que incluye la protección de sus inmuebles, la residencia oficial, así como de sus bienes y archivos. La cancillería destacó esta confirmación como parte de las garantías establecidas en la normativa internacional sobre el trato a representaciones diplomáticas.
La dependencia mexicana reiteró que continuará solicitando el salvoconducto para que Betssy Chávez pueda salir del país sudamericano y ser trasladada a México. La exprimera ministra es acusada por el gobierno peruano de haber participado en el intento de golpe de Estado encabezado por el expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022. Castillo actualmente permanece detenido por estos hechos.
El caso generó nuevas tensiones entre ambos países a inicios de noviembre, cuando el gobierno peruano anunció la ruptura de relaciones diplomáticas tras confirmarse que Chávez se encontraba bajo resguardo en la embajada mexicana. La administración del presidente José Jeri consideró el ofrecimiento de asilo como una intromisión en asuntos internos, lo que escaló la confrontación bilateral.
Las tensiones diplomáticas no son nuevas. En 2022, luego de que Andrés Manuel López Obrador condenara públicamente la detención de Pedro Castillo, Perú decidió expulsar al embajador mexicano. Aunque la relación continuó con canales mínimos de comunicación, el resguardo de Chávez reavivó las diferencias y llevó a la suspensión formal de los vínculos diplomáticos.
En su actualización más reciente, la SRE enfatizó que seguirá actuando conforme a los acuerdos internacionales en materia de asilo y protección diplomática. Subrayó que el gobierno mexicano mantiene su petición de que se garantice la salida segura de Chávez, conforme al procedimiento que establece la figura del salvoconducto.
Mientras tanto, la embajada de México en Lima continúa operando bajo los principios de inviolabilidad y respeto diplomático reconocidos por las autoridades peruanas. El caso permanece en seguimiento por ambas cancillerías, en un contexto en el que el asilo político y la protección consular han vuelto a colocar la relación bilateral en un punto de atención regional.