El viraje del Partido del Trabajo (PT) frente al llamado “plan B” de la reforma electoral abrió un nuevo frente dentro del bloque legislativo afín al gobierno, luego de que su respaldo inicial se transformara en rechazo en cuestión de días.
El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, colocó el foco en esta decisión al señalar que corresponde al PT explicar públicamente las razones de su cambio de postura. Dejó claro que no intervendrá en el posicionamiento del partido, pero subrayó la necesidad de que la dirigencia petista de cuenta de su decisión tanto al país como al propio movimiento político al que pertenece.
“El PT tiene que fijar su posición frente al país y frente a la república y frente al movimiento, y lo que él defina, yo lo voy a respetar”, afirmó en declaraciones a medios, donde insistió en mantener distancia del conflicto. En el mismo tono, reiteró: “no voy a meterme contra ellos, no voy a descalificarlos”.
El legislador recordó que apenas el domingo 15 de marzo, durante una reunión entre dirigentes y legisladores de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el propio PT, existía respaldo total a la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Según explicó, en ese encuentro las tres fuerzas políticas coincidían plenamente con el proyecto.
Sin embargo, dos días después, el escenario cambió. El martes 17 de marzo, el dirigente nacional del PT, Benjamín Robles, marcó distancia al declarar que su partido no acompañaría la iniciativa. “En eso no vamos a transitar”, expresó, dejando sin efecto el apoyo previamente manifestado.
El giro del PT ocurrió tras la decisión de Morena de mantener la revocación de mandato en las elecciones federales de 2027, pese a que previamente se había acordado con sus aliados posponer este mecanismo hasta 2028. Este punto se convirtió en el detonante del desacuerdo. Ante este contexto, Monreal enfatizó que cada fuerza política debe asumir las consecuencias de sus decisiones. “Ellos tendrán que asumir su propia responsabilidad, ya están bastante grandecitos para poder asumir seriamente”, sostuvo.
Aunque reconoció las diferencias, el coordinador morenista reiteró que respeta la postura del PT, aun cuando no la comparte. También precisó que no actúa como portavoz de ese partido ni busca influir en sus determinaciones. Finalmente, sobre la continuidad de la alianza legislativa con el PVEM y el PT, Monreal admitió que, si bien existen tensiones, considera que la coalición resulta conveniente para el país y debería mantenerse, a pesar de las dificultades actuales.