El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma al Código Penal Federal que actualiza el tipo penal de abuso sexual y fortalece el marco legal relacionado con la libertad y la autodeterminación sexual. Con 97 votos a favor en el pleno, el dictamen fue remitido a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual ratificación. La iniciativa tomó forma luego de la agresión ocurrida el 4 de noviembre, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum fue acosada por un hombre mientras caminaba de Palacio Nacional hacia la Secretaría de Educación Pública, hecho que aceleró la revisión legislativa.
La propuesta fue desarrollada de manera conjunta entre el Senado, la Secretaría de las Mujeres y la presidenta de la Comisión de Igualdad en la Cámara de Diputados, Anaís Miriam Burgos. Antes de su aprobación en el pleno, las comisiones unidas de Igualdad de Género y de Estudios Legislativos Primera avalaron la modificación a los artículos 260 y 266 Bis con 26 votos de integrantes de todas las bancadas. El objetivo central es actualizar la definición del delito de abuso sexual en congruencia con estándares que protegen la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad, además de cerrar espacios normativos que dificultan el acceso a la justicia para las víctimas.
Durante la discusión, la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, Martha Lucía Mícher, destacó que el consentimiento se convierte en el elemento central del tipo penal. Señaló que la reforma corrige criterios que históricamente han minimizado las denuncias por falta de resistencia física, al afirmar que “ya estuvo bueno de que nos dijeran que no es abuso sexual porque guardaste silencio, porque no te defendiste, porque no gritaste”.
La senadora Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano, subrayó que la propuesta avanza hacia esquemas similares a los adoptados en otros países, mencionando como referencia la ley española conocida como “solo el sí, es sí”, centrada también en el consentimiento. Desde el PRI, Carolina Viggiano expresó su respaldo a las modificaciones, aunque enfatizó la necesidad de contar con recursos y capacitación para asegurar su adecuada implementación y evitar que la actualización legal quede sin efectos para las mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
Por su parte, Gina Campuzano, legisladora del PAN, señaló que la parálisis que viven muchas víctimas durante una agresión sexual debe ser reconocida por la ley, y sostuvo que la reforma evitará que autoridades judiciales interpreten la falta de resistencia como un indicio de consentimiento. Afirmó que “el cuerpo se bloquea, el miedo te congela, la ley por fin lo va a reconocer”.
Además del cambio al tipo penal, el pleno del Senado aprobó modificaciones a 17 leyes y ordenamientos para garantizar coherencia normativa y asegurar la aplicación de principios de igualdad sustantiva en el marco jurídico nacional. Estos ajustes complementan la reforma principal y buscan fortalecer la protección institucional para las mujeres en todo el país.