La controversia generada por una imagen difundida en redes sociales por el presidente de Donald Trump se amplió este lunes tras sus declaraciones desde la Casa Blanca, donde el mandatario defendió la publicación que lo mostraba representado como Jesús sanando a una persona enferma, al tiempo que criticó tanto a la prensa como al papa León XIV.
El mandatario estadounidense aseguró que no considera inapropiada la imagen y explicó el sentido que, según él, tenía la publicación. «Sí la publiqué, pensé que era yo como médico. Se supone que es yo como médico, haciendo que la gente mejore. Y yo sí hago que la gente mejore», afirmó ante medios de comunicación, luego de haber eliminado la imagen tras la polémica generada.
La ilustración fue compartida el domingo a través de su red social Truth Social y había sido generada con inteligencia artificial. En ella, Trump aparecía caracterizado como una figura religiosa realizando una sanación, rodeado por militares, personal sanitario y una mujer civil rezando. En el fondo se observaban elementos simbólicos como la bandera de Estados Unidos, dos águilas volando, soldados representados como ángeles y monumentos emblemáticos del país, entre ellos la Estatua de la Libertad.
La publicación provocó reacciones negativas dentro de la comunidad católica, lo que derivó en su eliminación. Sin embargo, el mandatario estadounidense cuestionó la cobertura mediática que amplificó la polémica. Trump sostuvo que «sólo los medios de noticias falsas podrían inventar algo así», en referencia al tratamiento informativo del tema.
La controversia coincidió con otro frente de tensión, luego de que el presidente estadounidense difundiera un mensaje crítico contra León XIV por su postura ante la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. En ese mensaje, Trump calificó al pontífice de «débil contra el crimen y terrible en política exterior». El papa respondió este lunes durante un encuentro con la prensa a bordo del avión papal. «Seguiré levantando la voz para construir la paz», declaró, al tiempo que afirmó que no le tiene «miedo a la administración de Trump».
Posteriormente, al ser cuestionado nuevamente en la Casa Blanca sobre la disputa, el presidente estadounidense reiteró que no considera necesario ofrecer disculpas al pontífice, argumentando que este ha emitido declaraciones que, según su postura, «están mal». Las declaraciones cruzadas y la imagen difundida por Trump ampliaron la controversia política y religiosa que se desarrolló a lo largo del fin de semana y que involucró tanto a líderes políticos como a sectores religiosos y mediáticos.