Tiroteo en Washington desata revisiones migratorias y tensiones políticas

Tiroteo en Washington desata revisiones migratorias y tensiones políticas

A un día del ataque armado contra dos miembros de la Guardia Nacional cerca de la estación de metro Farragut West, en Washington D.C., nuevas revelaciones y reacciones oficiales marcaron el rumbo del caso. El hecho, ocurrido a 500 metros de la Casa Blanca y en vísperas del Día de Acción de Gracias, dejó inicialmente a dos agentes gravemente heridos y desencadenó una respuesta inmediata del gobierno estadounidense.

El presunto responsable, identificado como Rahmanullah Lakanwal, de 29 años y ciudadanía afgana, fue detenido poco después del ataque. De acuerdo con información difundida por Fox News, Lakanwal había trabajado previamente para una fuerza asociada al gobierno estadounidense en Kandahar, respaldada por la CIA. El director de esa agencia, John Ratcliffe, confirmó que el sospechoso llegó a Estados Unidos en septiembre de 2021 como parte del proceso derivado de la retirada militar de Afganistán, tras recibir autorización de ingreso por su colaboración con entidades estadounidenses. Su permiso de estancia, válido por dos años, expiró recientemente, dejándolo en un estatus irregular.

La gravedad del ataque se intensificó cuando el presidente Donald Trump anunció la muerte de una de las víctimas, la soldado Sarah Beckstrom, de 20 años, quien inició su servicio en junio de 2023. En una llamada con miembros de las Fuerzas Armadas, el mandatario también informó que el segundo agente herido, Andrew Wolfe, de 24 años, continúa en estado crítico. Trump describió el ataque como “un acto de maldad, un acto de odio y un acto de terrorismo”.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, notificó el despliegue de 500 militares adicionales a los 2,500 que ya patrullan la capital desde agosto. La medida se suma al anuncio del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), que declaró una “revisión rigurosa” de tarjetas de residencia pertenecientes a ciudadanos de 19 países catalogados como “de preocupación”, incluyendo Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití.

En paralelo, el ataque escaló el clima político. Trump atribuyó la entrada de Lakanwal a Estados Unidos a decisiones tomadas durante la administración de Joe Biden, postura que defendió al ser cuestionado por una reportera, a quien respondió con descalificaciones. El episodio se sumó a otros recientes en los que el presidente dirigió insultos a mujeres periodistas, lo que generó amplia atención pública.

La polémica aumentó después de que el director del FBI, Kash Patel, confirmara que el sospechoso formó parte de una unidad respaldada por la CIA y llegó al país mediante el programa Operation Allies Welcome en 2021. Medios estadounidenses reportaron además que la actual administración revisó su historial y le otorgó asilo a inicios de 2025. Mientras las investigaciones continúan, las autoridades federales mantienen el despliegue reforzado en Washington y sostienen que las revisiones migratorias seguirán ampliándose en los próximos días.

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