El riesgo de un paro carretero nacional previsto para el próximo lunes 6 de abril comenzó a disiparse luego de que el Gobierno de México informara que inició un proceso de diálogo con transportistas y productores agrícolas, quienes habían advertido sobre bloqueos ante problemas de extorsión e inseguridad que afectan a ambos sectores.
De acuerdo con un comunicado oficial, las autoridades federales activaron mecanismos permanentes de atención con el objetivo de atender las demandas de estos gremios y evitar afectaciones en las principales vías de comunicación del país. La medida se implementó después de que las organizaciones anunciaran movilizaciones tras los días de Semana Santa.
El documento señala que, como parte del proceso, se habilitaron canales de comunicación directa y mesas de trabajo interinstitucionales en las que participan dependencias federales, autoridades estatales y representantes de los productores. Estas reuniones buscan abordar de manera coordinada las problemáticas expuestas por los sectores involucrados.
«Desde el inicio de este proceso, se han habilitado canales de comunicación directa y mesas de trabajo interinstitucionales con la participación de dependencias federales, autoridades estatales y productores», señala el escrito difundido por las autoridades.
Entre los principales temas planteados por transportistas y agricultores destacan la seguridad en carreteras, la comercialización de productos y la simplificación de trámites administrativos. Según el comunicado, el intercambio entre las partes ha permitido atender de forma oportuna las inquietudes manifestadas.
«El gobierno de México reitera su disposición permanente al diálogo abierto, respetuoso e institucional con todas las organizaciones del sector agrícola y de transporte (y) hace un llamado a continuar privilegiando las vías de entendimiento, evitando acciones que afecten a terceros o interrumpan la operación de las vías de comunicación», detalla el escrito.
Antes del acercamiento, los gremios habían anunciado que las movilizaciones podrían impactar diversas rutas estratégicas, entre ellas las autopistas México-Pachuca, México-Querétaro, México-Toluca, México-Puebla y México-Cuernavaca, además de otras vialidades relevantes. Estas vías concentran una alta circulación de transporte de mercancías y pasajeros, por lo que el posible cierre generaba preocupación ante afectaciones logísticas y económicas.
El paro nacional estaba contemplado para el lunes 6 de abril, fecha posterior al periodo vacacional de Semana Santa. Sin embargo, con la apertura de las mesas de diálogo y la instalación de mecanismos de atención, las autoridades buscan desactivar la convocatoria y mantener la operación normal de las carreteras. El proceso de negociación continúa con reuniones entre las partes involucradas, con el objetivo de dar seguimiento a las demandas planteadas por transportistas y agricultores.