Los recientes enfrentamientos entre fuerzas iraníes y estadounidenses en Medio Oriente, que incluyeron ataques contra tropas de Estados Unidos y bombardeos de represalia ordenados por Washington contra instalaciones militares de Irán cerca del estrecho de Ormuz, antecedieron una serie de movimientos diplomáticos y declaraciones que reconfiguraron el escenario del conflicto.
En ese contexto de tensión activa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó horas antes la cancelación de nuevos ataques contra objetivos iraníes, una decisión que coincidió con señales de desescalada en paralelo a la actividad militar en la región.
Posteriormente, desde la Casa Blanca, Trump aseguró ante medios de comunicación haber alcanzado un entendimiento con Teherán que describió como un avance decisivo hacia el cierre del conflicto. En el Despacho Oval afirmó: “Acabamos de alcanzar un gran acuerdo para resolver el conflicto con Irán. Ahora queda pendiente la formalización, lo cual debería completarse en los próximos días, y probablemente se lleve a cabo una firma, tal vez, en Europa”.
En esa misma intervención, el mandatario planteó que el acuerdo aún debía ser formalizado y que existía la posibilidad de que la firma se realizara en territorio europeo durante el fin de semana, sin su presencia directa.
Más tarde, en un acto virtual de apoyo a un candidato republicano a gobernador en Georgia, Trump reiteró que la guerra con Irán “terminó” y sostuvo que un pacto entre ambos países es inminente, insistiendo en que las conversaciones diplomáticas avanzan en una dirección positiva.
Sin embargo, desde el lado iraní la versión es distinta. Medios estatales de la República Islámica señalaron que no existe un acuerdo definitivo y que las negociaciones continúan abiertas sin una conclusión formal entre ambas partes.
En el plano operativo de la posible firma del acuerdo, se prevé que el vicepresidente estadounidense JD Vance represente a Estados Unidos en caso de concretarse el acto durante el fin de semana en Europa. Trump, por su parte, tiene programado permanecer en Washington para encabezar un evento deportivo en la Casa Blanca con motivo de su cumpleaños número 80, antes de viajar a Europa el lunes para asistir a la Cumbre del G7.