La propuesta de reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue desechada en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución. Tras más de dos horas de discusión en el pleno, la iniciativa reunió 259 votos a favor, lejos de los 334 necesarios para su aprobación.
La votación también registró 234 sufragios en contra, provenientes de legisladores del Partido Acción Nacional, el Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano. A este bloque se sumaron el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, partidos que habitualmente acompañan las iniciativas del oficialismo, pero que en esta ocasión votaron en contra.
Al concluir la votación, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, anunció formalmente el resultado y confirmó que la propuesta quedaba descartada. “Se desecha el proyecto de decreto enviado por la Presidencia de la República”, declaró desde la tribuna del pleno, mientras legisladores de la oposición celebraban el resultado.
Horas antes de la votación, durante su conferencia matutina del 11 de marzo, la presidenta Sheinbaum anticipó el posible rechazo legislativo y señaló que, independientemente del resultado, la iniciativa representaba el cumplimiento de un compromiso planteado durante su campaña. “Ayer lo comenté, ya depende de cada legislador y legisladora, yo me siento muy satisfecha de haber enviado la iniciativa, cumplo con un compromiso que hice con el pueblo, en campaña, lo hice en el Zócalo de la Ciudad de México con los 100 puntos”, expresó.
En el debate parlamentario también intervino el coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, quien adelantó que su grupo legislativo trabajaría en una alternativa legislativa una vez confirmada la derrota de la reforma constitucional.
“Sabemos el destino que esta reforma puede tener, pero les anunciamos que una vez que se vote y una vez que se rechace, comenzaremos a construir el Plan B de la reforma electoral, porque no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar”,declaró el legislador.
Hasta ahora no se han detallado los alcances de esta nueva estrategia. Sin embargo, dentro del propio bloque oficialista se plantea la posibilidad de impulsar cambios a través de leyes secundarias. Este tipo de reformas no requieren mayoría calificada, por lo que podrían aprobarse con el respaldo simple de los votos de Morena y sus aliados en el Congreso.
La discusión sobre la reforma electoral se desarrolló en medio de un debate político intenso en la Cámara de Diputados, donde finalmente la iniciativa enviada por el Ejecutivo federal no consiguió el respaldo necesario para avanzar en el proceso constitucional.