El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que respeta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero evitó disculparse por su reciente enfrentamiento con él en la Casa Blanca. En una entrevista con Fox News, Zelenski declaró que no estaba seguro de haber hecho algo malo y lamentó que la discusión con Trump y su vicepresidente, JD Vance, ocurriera frente a las cámaras de televisión.
El mandatario ucraniano expresó su postura clara sobre la guerra con Rusia, asegurando que Estados Unidos y Europa son los aliados de Ucrania, mientras que Rusia y su presidente, Vladímir Putin, representan una amenaza. Además, insistió en que su país no puede cambiar su actitud hacia Rusia y que su prioridad es la seguridad de su pueblo.
El enfrentamiento en la Casa Blanca, que marcó un momento tenso en las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos, llevó a la cancelación del almuerzo y la rueda de prensa que estaban previstos entre ambos líderes. Según el diario The Washington Post, Trump ya estaría considerando suspender los envíos de equipamiento militar a Ucrania, lo que podría afectar gravemente la capacidad de defensa del país ante la invasión rusa.
Tras la disputa, Zelenski agradeció el apoyo del Congreso y del pueblo estadounidense, a pesar de que Trump y Vance lo acusaron de ser «desagradecido». También desmintió cualquier intención de renunciar a su cargo, en respuesta a la sugerencia del senador republicano Lindsey Graham, quien planteó que su salida podría mejorar las relaciones entre ambos países.
El enfrentamiento fue observado con preocupación por otros líderes internacionales. Canadá advirtió que Rusia estaba «tomando nota» de la disputa pública y reafirmó su apoyo a Ucrania. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aseguró que su país seguirá apoyando a Ucrania en la búsqueda de una paz justa y duradera. La ministra de Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, destacó la importancia de mantener la unidad del G7 y alertó sobre el riesgo de que Putin se fortalezca si Ucrania no recibe suficiente apoyo.
Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, también se pronunció sobre el conflicto y enfatizó que la verdadera amenaza para Europa es Rusia. Macron afirmó que si alguien está «jugando a la Tercera Guerra Mundial» es Vladímir Putin, quien inició la agresión contra Ucrania hace tres años. Además, resaltó la necesidad de construir mecanismos de seguridad tanto para Ucrania como para el resto de Europa.
Este tenso episodio en la Casa Blanca pone en evidencia la fragilidad de las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos, en un momento en el que el apoyo internacional resulta crucial para la resistencia ucraniana frente a la invasión rusa.