A diez días de la inauguración del Mundial 2026, la movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) elevó la tensión en el centro de la Ciudad de México, donde se registraron enfrentamientos, forcejeos y actos de violencia durante una marcha que buscaba llegar al Zócalo capitalino.
La disputa entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Gobierno federal escaló este lunes en el corazón de la Ciudad de México, donde miles de maestros intentaron avanzar hacia el Zócalo y se encontraron con un cerco policial que derivó en enfrentamientos, forcejeos y acusaciones cruzadas sobre actos de violencia.
La movilización ocurrió en un escenario que los propios manifestantes colocaron en el centro de la discusión al advertir que sus protestas podrían extenderse durante la justa deportiva. La marcha comenzó por la mañana en el Ángel de la Independencia y avanzó hacia la Plaza de la Constitución. En los accesos al Zócalo, elementos de seguridad instalaron vallas metálicas para impedir el paso. Ahí se registraron empujones entre policías y manifestantes, mientras algunos participantes golpeaban las estructuras con palos, tubos, mazos y señalizaciones para intentar retirarlas.
Durante los incidentes también se reportó la participación de personas encapuchadas que portaban tubos, lanzaron cohetes y golpearon las barreras colocadas por las autoridades. En medio de la confrontación, personal de seguridad lanzó explosivos de estruendo para dispersar a los manifestantes. Además, se informó que al menos un maestro resultó herido.
Mientras la tensión crecía en las calles del Centro Histórico, integrantes del Gobierno federal atribuyeron los actos violentos a personas ajenas al movimiento magisterial. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, llamó a los docentes a mantener una movilización pacífica y acudir a una mesa de trabajo para atender sus demandas.
En el contexto de estos hechos, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pidió a los integrantes de la coordinadora mantener sus manifestaciones de manera pacífica y acudir a una mesa de trabajo para atender sus demandas. “Desde el gobierno reiteramos el llamado a los integrantes de la CNTE a ejercer su derecho a la movilización de manera pacífica y acudir a la mesa de trabajo en Gobernación para atender sus demandas”, escribió en su cuenta oficial de X.
La funcionaria también señaló la presencia de personas ajenas al magisterio que estarían provocando los disturbios. En el mismo mensaje etiquetó a la presidenta Claudia Sheinbaum, al secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y al director del ISSSTE, Martí Batres.
Por separado, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sostuvo que existen provocadores infiltrados en una movilización que calificó como legítima. “Rechazamos la participación de provocadores infiltrados en una marcha legítima del magisterio que solo buscan provocar violencia”, afirmó.
La jornada representa un nuevo episodio del conflicto abierto entre la administración de Claudia Sheinbaum y la CNTE, organización que mantiene un paro nacional indefinido para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, modificaciones a las reformas educativas impulsadas en los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, así como cambios en materia salarial, laboral y de pensiones.