La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) puso un freno definitivo a la confusión: Uber no puede recoger pasajeros en los aeropuertos del país, aun cuando un juzgado federal le otorgó una suspensión definitiva para operar en terminales aéreas como la de Cancún.
De acuerdo con la dependencia, la resolución judicial no equivale a una autorización para prestar servicio dentro de los aeropuertos. En otras palabras, los conductores de la plataforma no pueden realizar viajes desde las terminales, aunque tampoco pueden ser detenidos o sancionados por las autoridades, siempre que su actividad esté dentro del marco legal.
La SICT detalló que la suspensión concedida a Uber solo obliga a la Guardia Nacional a realizar sus operativos de forma legal y sin discriminación, conforme a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal. Esto significa que los agentes no pueden actuar con arbitrariedad contra los conductores de plataformas, pero la empresa sigue sin contar con permisos oficiales para cargar pasaje en las zonas aeroportuarias.
La aclaración surge después de semanas de tensión entre conductores, autoridades y gremios de transporte, especialmente en el Aeropuerto Internacional de Cancún, uno de los puntos con mayor conflicto. Ahí, varios choferes de Uber han denunciado hostigamiento y operativos por parte de la Guardia Nacional, lo que elevó el debate sobre la competencia entre taxis concesionados y plataformas digitales.
En su comunicado, la SICT reiteró a los usuarios que los servicios de transporte autorizados en aeropuertos siguen siendo los taxis con concesión, los autobuses de pasajeros y los servicios turísticos avalados por las autoridades federales. Con esto, la dependencia busca evitar confusiones y garantizar la seguridad y legalidad de los traslados dentro de las terminales.
Hasta ahora, Uber no ha emitido una postura oficial sobre la aclaración del gobierno federal. Desde el año pasado, la empresa ha sostenido que sus servicios pueden solicitarse desde cualquier aeropuerto del país y ha insistido en la necesidad de una reforma integral de movilidad que regule de forma equitativa a las plataformas digitales y al transporte tradicional.
Mientras esa reforma no llegue, la situación queda en un punto intermedio: Uber puede circular cerca de los aeropuertos, pero no puede recoger pasajeros dentro de ellos. La medida marca un nuevo capítulo en la larga disputa por el control del transporte en las terminales aéreas de México, donde la competencia entre innovación digital y regulación tradicional sigue sin resolverse.