El gobierno de Claudia Sheinbaum anunció un nuevo paso en la cooperación marítima entre México y Estados Unidos tras el reciente ataque a una embarcación presuntamente vinculada al narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico. El incidente, en el que se reportó un sobreviviente, reactivó los protocolos de seguridad y coordinación binacional para garantizar que la Marina mexicana sea la única con autorización para intervenir dentro del territorio marítimo nacional.
La presidenta informó que este jueves se realizaría una reunión clave entre el secretario de Marina y representantes de la Guardia Costera de Estados Unidos, con el fin de revisar los acuerdos vigentes y actualizar los mecanismos de cooperación operativa. Además, se prevé un encuentro posterior con el Comando Sur y el Departamento de Estado, enfocado en la aplicación de protocolos de seguridad compartidos y en la delimitación de competencias en zonas marítimas.
El modelo de trabajo que México busca mantener establece que toda información sobre embarcaciones sospechosas —en especial las relacionadas con tráfico de drogas— sea proporcionada por las autoridades estadounidenses a la Secretaría de Marina (Semar). Sin embargo, el control operativo y cualquier acción en aguas bajo jurisdicción mexicana deberán ser ejecutados exclusivamente por fuerzas nacionales, con el objetivo de proteger la soberanía marítima del país.
La mandataria explicó que este esquema de coordinación se basa en el intercambio de inteligencia, pero con una línea clara entre la cooperación internacional y el respeto a los límites territoriales. En el caso de aguas internacionales cercanas a la zona económica exclusiva de México, la Marina mantiene la responsabilidad de actuar en las operaciones que involucren embarcaciones detectadas dentro de la extensión geográfica que corresponde al territorio nacional.
El ataque a las lanchas presuntamente cargadas con droga, ocurrido el martes anterior, encendió las alertas sobre la necesidad de reforzar los canales de comunicación entre ambos gobiernos. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han recibido información oficial sobre la identidad o el estado del sobreviviente, aunque continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Sheinbaum reiteró que su administración mantendrá la colaboración con Washington en materia de seguridad marítima, pero siempre bajo los términos acordados y con México como único ejecutor dentro de sus aguas. La estrategia busca asegurar que las operaciones conjuntas con Estados Unidos se desarrollen con transparencia, respeto y coordinación, garantizando que la defensa del territorio marítimo mexicano permanezca en manos nacionales.
Con estas medidas, el gobierno mexicano refuerza su papel como actor soberano en la lucha contra el narcotráfico marítimo, al tiempo que sostiene la cooperación bilateral en un contexto de creciente vigilancia y control en el Pacífico.